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Sinceramente todo esto alcanza a preocuparme cuando me siento a observar a mí alrededor, sé que no será algo repentino como una explosión ni nada por el estilo, pero estoy seguro de que este planeta se convertirá en un lugar no habitable y sin vida alguna.

Entristece nuestra actitud consumista, ambiciosa, destructiva, que acorta la vida de este planeta, derrochamos los recursos que hoy aparentan ser abundantes, pero en realidad se termina lentamente… el agua dulce, la forestación, los glaciares, los animales en vía de extinción. Es irónico, pero creo que en lugar de volvernos más civilizado y conscientes, nos vamos convirtiendo en cavernícolas que, en lugar de tejer su ropa, prefiere usar pieles de animales, destruimos maravillosos paisajes para construir un mundo artificial de cemento y fierros, matamos a nuestro suelo con químicos y explosivos para hacer dinero, que luego no nos servirá para comprar otro planeta habitable porque nunca será igual a nuestro original hogar. Despilfarran millones y millones de dólares para buscar vidas en otros planetas en la galaxia, ¿para qué?, ¿para matarlos con guerras, odio y discriminación como mueren nuestros hermanos en África, Medio Oriente y en el mundo entero?, ¿por qué mejor no usar ese dinero para mejorar nuestro hogar, el planeta tierra?.

Somos tan egoístas que no pensamos lo que le vamos a dejar a nuestros hijos, a los hijos de nuestros hijos y demás… no nos importa si los dejamos sin agua, sin árboles, sin un aire puro para respirar, solo nos importa el dinero que luego no se podrá masticar, ni respirar… porque si nuestro planeta destruimos, ya no quedará otro lugar donde vivir como lo hicimos aquí.

Es una pena ver como los hombres poderosos a cargo de un estado, hacen de nuestro futuro lo que se les antoja, hipotecando la vida de nuestros hijos a un futuro incierto, es doloroso ver animales abandonados, y notar como muchos pasan a su lado, actuando con indiferencia… valoramos más las cosas que a las personas, invertimos en teléfonos inteligentes, televisores inteligentes y otros aparatos, pero descuidamos la educación de nuestros niños y jóvenes.

No sé hasta cuándo va a soportar nuestro planeta, pero sé que cada una de nuestras acciones mis pensamientos en voz alta pueden hacer la diferencia, y alargar la buena vida de nuestra tierra y de quienes en ellos vivan en el futuro, ya sean seres humanos, animales o plantas. Bendiciones.

(Fragmento del libro «Mis pensamientos en voz alta – Orly Master)